¿Te dijeron que el dinero no crece de los árboles? ¿Y tú te lo creíste?
Los árboles de los deseos es el nombre que reciben algunos árboles en distintas culturas que por distintos motivos (especie, forma, localización, etc.) son objeto de adoración y/o ofrendas, esperando a cambio que se cumplan los deseos que uno pida. En el Reino Unido existe una de estas tradiciones que se basa en ofrendar una moneda. Según esta tradición un deseo será concedido por cada moneda usada de este modo.
Uno de estos árboles se hizo famoso cuando al reina Victoria habló de él en 1877 en su diario, tras hacer una visita en la zona. Hoy en día, ese tronco y varios de sus alrededores están cubiertos de monedas.
Para poder incrustar las monedas de este modo en los troncos se usa una piedra o un martillo. Por efecto del tiempo las monedas prácticamente se han fundido con la madera, convirtiendose en una armadura parecida a las escamas de un lagarto.
Algo similar ocurre con las Clootie Wells, fuentes en algunos lugares de tradición céltica (Escocia e Irlanda) en los que hay un árbol del que se cuelgan tiras o trozos de ropa en las ramas del árbol que previamente se han mojado en la fuente. Con ello se pretende obtener el favor curativo del espíritu de la naturaleza, o en tiempos modernos también de algún santo dependiendo de las creencias de cada uno. No tan vistoso en mi opinión. En la imagen inferior una Clootie Well cerca de Cornwall: 
miércoles, 28 de octubre de 2009
Los árboles de los deseos…
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