jueves, 3 de septiembre de 2009

Mis ojos, mis ojos!!!

- Pero, ¿qué es lo que le pasa?
- ¡¡Mis ojos, doctor!! ¿¡Es que no ve mis ojos!?
- ¡Dios mío! Están... sangrando. Y les rodea una franja de pústulas supurantes.
- ¡Me supera, me supera!
- No, no: le supura, le supura.
- ¡No se me haga el gracioso ahora! ¿No ve cómo estoy?
- ¿Pero qué demonios le ha ocurrido?
- Verá, yo... estaba en el MediaMarkt, haciendo uso de la tarjeta regalo de 200 € que...
- Vale, vale, no me chulee.
- Pues eso, que estaba mirando películas para llevarme a casa, cuando de repente mis ojos se posaron sobre una película de Kenneth Brannagh, la de Shackleton.
- Ah, sí, el valeroso explorador.
- Sacto. Pues estaba mirando la carátula cuando de repente sentí un espantoso dolor que me perforaba las córneas y me llegaba hasta lo más profundo del cerebro.
- Cielo santo, ¿qué pudo ser lo que vio en esa carátula?
- Tenga, aquí la tiene. El shock fue tan fuerte que aún no he podido soltarla. Tengo el rigor mortis en vida.
- A ver...

- Joder, qué precio. Está tirada.
- ¡NO, doctor! Mire el texto de abajo a la izquierda.

- ¿"PROHEZA"? ¡¡¡AAAAAARRRRGHHHHHH!!! ¡¡MIS OJOS!! ¡¡¡MIS OJOS!!!
- ¿Qué? ¿A que jode?

No hay comentarios:

Publicar un comentario